Bélgica, un país de contrastes

Publicado el 3 de mayo de 2021

El street art de Bruselas, los canales de Brujas, la vida universitaria de Gante, las cervezas, el chocolate, las patatas fritas… ¡Bienvenido a Bélgica! Te acompañamos a descubrir este interesante país, cuyas ciudades te sorprenderán y trasladarán en un viaje que mezcla pasado y futuro.

Bélgica, un país de contrastesBRUSELAS (BRUXELLES)

La denominada capital de la Unión Europea se erige como una de las ciudades más multiculturales de toda Europa. Desde el moderno barrio de la UE, a los edificios tradicionales de su Grote Markt o Grand Place, donde destaca el ayuntamiento del siglo XV y las antiguas casas gremiales.

Cuando pasees, hazlo mirando al frente, no te vayas a perder alguno de los fascinantes murales que encontrarás en fachadas de toda la ciudad. Márcalos en un mapa de tu recorrido por la ciudad, es un extra del que seguro que no te arrepientes. ¿Puedes encontrar a Asterix, a los Pitufos, a Tintín y muchos más mientras paseas por las calles comiendo un delicioso gofre o tras pararte en uno de los numerosos bares a degustar una olla de mejillones y una cerveza? Y como estás en Bruselas, no podemos dejar de recomendarte que pruebes la cerveza típica del lugar, la lambic, obtenida con levaduras silvestres de fermentación espontánea y de carácter ácido.  Y si quieres hacerlo en un lugar especial y con encanto, dirígete a la Becasse un pequeño y escondido restaurante de madera donde degustarla con unos tacos de queso.

Hay numerosos edificios y monumentos que visitar y puedes ir encontrándolos a tu paso por los diferentes barrios de la ciudad. No deberías perderte el Mont des Arts, desde donde tendrás una vista increíble del casco antiguo de Bruselas, y en cuyos alrededores encontrarás el Museo Magritte y el Museo de instrumentos Musicales, ubicado en el espectacular edificio art nouveau Old England. Imprescindible es también el Museo del Comic, que, con su colección de más de 6.000 originales, te ayudará a entender el proceso de creación de uno de los artes más arraigados en Bélgica.

Tampoco dejes pasar la posibilidad de visitar el Atomium, una estructura de 102 metros de alto compuesta por 9 esferas de acero de 18 metros de diámetro cada una, donde encontrarás exposiciones y una buena panorámica de la ciudad y sus alrededores. Para acabar, no nos podemos olvidar de uno de los símbolos de Bruselas, el Manneken Piss. Este pequeño «meón» de bronce congrega a turistas entusiasmados con ver el atuendo con el que le van vistiendo en cada ocasión.

Bélgica, un país de contrastesBRUJAS (BRUGGE)

Gracias a la excelencia de la red de trenes de Bélgica, podemos aprovechar para descubrir varias ciudades de esta encantadora región de Flandes. Desde la estación central de Bruselas podemos llegar en un corto y cómodo viaje al resto de las ciudades que queremos visitar. Brujas es una de ellas. Situada a tan solo 90 kilómetros de Bruselas, tiene el honor de ser la ciudad belga más visitada. Y es totalmente entendible, ya que al llegar y ver la magia que desprenden sus canales te quedas totalmente enamorado.

Como en todas estas ciudades, debes pasear por su Grote Markt, su centro neurálgico, el punto de encuentro por excelencia. Aquí encontrarás la torre del Campanario (Belfort), con una de las mejores vistas de la ciudad, eso sí, tras subir sus 365 escalones.

Conocida como la «Venecia del norte», no deberías marcharte sin haberte embarcado en uno de las pequeñas embarcaciones que surcan sus canales. Ver la ciudad desde el agua es muy romántico y además te va a ofrecer una vista espectacular desde otra perspectiva.

Bélgica, un país de contrastesGANTE (GENT)

Continuamos la ruta con otra ciudad de aire medieval que rompe con la modernidad de Bruselas. Se trata de Gante, una ciudad con un increíble ambiente universitario, ya que cuenta con una de las universidades más importantes de la zona. Es fácil percibirlo cuando vemos todas las terrazas y los márgenes de los canales poblados de juventud que aprovecha sus ratos libres para disfrutar de un poco de sol y unas cervezas.

Una vez en la ciudad, si te quieres imbuir del ambiente medieval, debes visitar su imponente castillo (Gravensteen) que cuenta con un detallado museo de instrumentos de tortura. Tampoco puede faltar en tu ruta una parada en el Puente de San Miguel, desde donde encontrarás la típica imagen de los edificios flamencos y que te acercará a otros imprescindibles como la Iglesia de San Nicolás y la Catedral de San Bavón.

Al igual que en Brujas, resulta imprescindible subir a la Torre del campanario ya que desde aquí tendrás las mejores vistas de la ciudad y podrás descubrir en plenitud la compleja arquitectura de los edificios imprescindibles de los que acabamos de hablar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.