Experiencias que hay que vivir una vez en la vida (VOL 1)

Publicado el 21 de noviembre de 2019

Para qué engañarse, es muy difícil seleccionar esas experiencias que todo viajero debería vivir al menos una vez en la vida; pero nuestros expertos se han decantado por estos momentos irrepetibes, que aseguramos se te quedarán grabados en la memoria para siempre. Hoy te traemos los 5 primeros, ¿nos acompañas a descubrirlos?

Experiencias que hay que vivir una vez en la vida (VOL 1)

1.- Trekking en los arrozales de Sapa

Sin lugar a duda una de las vivencias más auténticas que se pueden experimentar en Vietnam. Los bellos paisajes de esta región montañosa próxima al Himalaya – cuya principal fuente de sustento depende de sus famosos arrozales– asombran por su curiosa disposición en escalera y su verde intenso. La mejor época para visitarlos es durante los meses de verano, justo antes de la recolección. Una oportunidad única para hacer deporte caminando entre cultivos, para alegrase la vista en sus miradores o para conocer de primera mano la vida de algunas minorías étnicas de este país.

Experiencias que hay que vivir una vez en la vida (VOL 1)

2.- Safari en globo al amanecer en Masai Mara

Si realizar un safari por alguno de los parques nacionales de África deja una huella imborrable, hacerlo desde las alturas, subiendo en globo al amanecer es una experiencia inmejorable. Nuestros expertos viajeros recomiendan, entre todas las posibilidades, sobrevolar el parque Masai Mara en Kenia. Si el viaje al continente africano coincide con la época de la Gran Migración (fin de las lluvias en el mes de mayo) se puede contemplar, además, uno de los mayores espectáculos naturales del mundo. Desde estas vistas privilegiadas es posible observar cientos de ñus, cebras, gacelas, jirafas y familias de elefantes, así como los intensos contrastes verdes y marrones de la frontera con Tanzania.

Experiencias que hay que vivir una vez en la vida (VOL 1)

3.- Sentir el interior de la Gran Pirámide de Giza

Retroceder en el tiempo más de 4.000 años es todavía posible en algunos rincones del planeta. Las tres pirámides de Giza, en Egipto, son la única de las siete maravillas del Mundo antiguo que se han conservado hasta nuestro tiempo. Sin lugar a dudas, dejarán al visitante abrumado con su halo de misterio, misticismo e Historia con mayúsculas. La Gran Pirámide, también conocida como la pirámide de Keops, con sus 146 metros de altura y su casi kilómetro de perímetro, ostentó hasta 1889 (año en que se construyó la Torre Eiffel) el título de edificación más alta del mundo. Imponente por fuera, impresiona más todavía el acceso a su interior para visitar la cámara mortuoria del gran faraón a través de la empinada Gran Galería. Una experiencia no apta para aquellos que sufran de claustrofóbia.

Experiencias que hay que vivir una vez en la vida (VOL 1)

4.- Recorrer el desierto del Sahara durmiendo en jaimas

Ya lo dijo Antoine de Saint-Exupéry: «uno puede sentarse sobre una duna de arena sin ver ni escuchar y, sin embargo, siempre hay algo que brilla en el silencio». Uno de los sueños más recurrentes de quienes viajan al desierto de Marruecos es poder dormir en un campamento de jaimas en el Sahara, rodeados únicamente por kilómetros de arena y contemplando el cielo plagado de estrellas. Solo alojándose en estos típicos hogares bereberes se puede disfrutar de la paz más absoluta, saborear la soledad y comprobar de primera mano cómo es el silencio del desierto que tanto ha seducido a los amantes de la vida nómada. Los dromedarios y las fiestas nocturnas alrededor de la hoguera completarán una estancia inolvidable.

Experiencias que hay que vivir una vez en la vida (VOL 1)

5.- Visitar el perito Moreno y oír el sonido del glaciar rompiéndose

Auténtica rareza natural, el Perito Moreno puede presumir de un paisaje único: resulta muy extraño ver un glaciar desde tan cerca y, además, a tan poca altitud, en mitad de un valle poblado de árboles. Situado en la Patagonia argentina, sus dimensiones también abruman: se extiende como un río de hielo en continuo avance a lo largo de 30 kilómetros y 60 metros de alto. Quienes lo visitan (más de un millón de personas al año) sueñan con asistir en directo a alguna de sus famosas rupturas, un espectáculo hipnotizante con uno de los sonidos más sobrecogedores del plantea.

 

Y si te has quedado con ganas de descubrir más experiencias únicas que añadir a tu haber viajero, sigue pendiente a nuestro blog, porque próximamente te presentaremos otras 5 propuestas para completar este decálogo de vivencias únicas que no debes perderte, aunque sea una vez en la vida.

 

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