Las 3 mejores rutas para sacarle partido a Roma

Publicado el 16 de mayo de 2018

Hay ciudades que están hechas para conocer andando y Roma es una de ellas. Las calles adoquinadas son uno de los principales rasgos de la capital italiana, una herencia del Imperio Romano, cuyas vías empedradas hacían más fácil la circulación de bienes y personas desde todos los rincones del imperio.

Muchos de los principales monumentos de Roma se encuentran relativamente cerca, por lo que es muy recomendable patearse la ciudad y conocerlos a pie. Para que no te vuelvas un lío, te hemos preparado una serie de tres rutas a pie que te permitirán conocer lo mejor de Roma. No olvides empacar un calzado cómodo, que los adoquines romanos son bien conocidos por desgastar las pisadas de los turistas.

De Piazza del Popolo a Piazza della Rotonda

No hay mejor sitio para empezar esta ruta que la céntrica y emblemática Piazza del Popolo. Ubicada al lado del monte Pincio, al norte de la ciudad, esta hermosa plaza de estilo neoclásico alberga el famoso Obelisco flaminio. Este obelisco egipcio, dedicado a Ramsés II, se alza en el centro de la plaza. Antiguamente, por aquí atravesaba la Vía Flaminia, que era la principal calzada hacia el norte en tiempos del Imperio Romano.

Hacia el sur podrás ver que se abren tres grandes vías: Vía Ripetta, Vía del Corso y Via del Babuino. Entre ellas se alzan las iglesias gemelas de Santa Maria dei Miracoli y Santa Maria in Montesanto, completadas por Bernini. Sigue por Via del Babuino para la próxima parada: la Piazza Spagna. La Plaza de España es una de las más famosas y animadas de Roma.

Aquí te recomendamos subir sus escalinatas, disfrutar del ambiente, el bullicio y la música callejera. Tampoco olvides hacerte un selfie en la Fontana della Barcaccia, el lugar más fotografiado de la plaza.

A continuación, gira por Via dei Condotti, una calle llena de tiendas exclusivas, hasta llegar a Via del Corso, sin duda la calle principal del centro de Roma. A lo largo de estar calle tendrás a tu disposición tiendas de moda, restaurantes y trattorias para recargar energías (y calorías). Presta atención porque tras pasar la Columna de Marco Aurelio, deberás girar a la izquierda por Via dei Sabini para llegar a una de las fuentes más famosas de Roma: la Fontana di Trevi.

En los alrededores tampoco puedes perderte una visita a la Piazza di Pietra para ver las imponentes columnas corintias del Templo de Adriano y ya puestos, desviarte hasta la Piazza della Rotonda, donde se encuentra el Panteón de Agripa. También conocido como La Rotonda, se trata de una de las construcciones de la antigüedad romana más importantes y mejor conservadas.

Del Coliseo a la Bocca della Veritá

Ciertamente, es impensable ir a Roma y no visitar el Coliseo. El anfiteatro más conocido del Imperio Romano es un sitio al que vale la pena ir tanto de día como de noche. Tras la visita al Coliseo, sigue sumergiéndote en la Roma Antigua pasando por el Monte Palatino, donde se fundó la capital italiana.

Se trata de una de las siete colinas de Roma, que antiguamente fue la residencia oficial de los emperadores de la ciudad. El gran recinto, que ofrece buenas vistas del Foro Romano y el Circo Massimo, conserva los restos de algunas de los espacios más fastuosos en la antigua vida del Imperio como el Domus Flavia, el Museo Palatino, la Casa de Augusto o el Hipódromo de Domiciano.

Si quieres combinarlo con la visita al Foro Romano, te aconsejamos reservar al menos medio día ya que la superficie del recinto es muy extensa. Bordeando la colina, por Via dei Cerchi, se encuentra el vecino Circo Massimo, un antiguo estadio de carreras que podía acoger hasta 300.000 espectadores, del cual se conserva muy poco lamentablemente.

Tras un buen ejercicio de imaginación en el Circo Massimo, continúa por Via della Greta hasta la Iglesia de Santa Maria in Cosmedin, donde se halla uno de los mayores símbolos de Roma, la Bocca della Veritá. Esta pieza de mármol fue inmortalizada en la cinta “Vacaciones en Roma”, con Audrey Hepburn y Gregory Peck. Cuenta la leyenda que el mentiroso que introduce la mano en la escultura, la perderá inmediatamente. El horario para visitarlo durante el verano es de 9.00hs a 18.00hs y en invierno de 10.00hs a 12.00hs y de 15.00hs a 17.00hs.

De Ciudad del Vaticano a Trastevere

De la Ciudad del Vaticano, hay dos visitas que son imprescindibles (y más si es un día que el tiempo no acompaña): la Basílica de San Pedro y la Capilla Sixtina. Te aseguramos que en ambas visitas tendrás que poner a prueba tu capacidad de asombro. Por una parte, San Pedro es la mayor iglesia cristiana del mundo, con una cúpula que se eleva hasta los 136 metros desde el suelo a su parte más alta.

El interior de la basílica, en el que participaron algunos de los mejores artistas y arquitectos de la humanidad, es sencillamente increíble. Por otro lado, por los frescos que Miguel Ángel creó en la Capilla Sixtina, vale la pena hacer las colas y soportar los infinitos grupos de turistas que la visitan.

Una vez fuera, toma la ruta de la Via della Conciliazione, en dirección al Tíber hasta el Castillo Sant Angelo, un impresionante monumento muy ligado a la historia de Roma y que esconde muchas curiosidades. A continuación, cruza el Puente Sant Angelo y bordea el río en dirección sur hasta el Puente Garibaldi, en la Isla Tiberina. Este puente marca el acceso a uno de los barrios más encantadores de Roma, Trastevere.

Si bien toda la magia de esta zona de Roma gira en torno a la Basílica de Santa María en Trastevere, en la plaza del mismo nombre, se trata de un barrio que invita a perderse por sus calles de aire bohemio y relajado. Encontrarás desde antiguas iglesias medievales, tiendas, restaurantes, bares y tabernas. Si quieres escoger un sitio para despedirte de Roma, que sea en Trastevere, porque seguramente querrás volver cuanto antes.

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