Publicado el 28 de octubre de 2019

Pocos países del mundo concentran un espectro cultural tan conocido como el mexicano. Sin embargo, hay una celebración mexicana que en tiempos recientes ha conseguido dejar en segundo lugar a aspectos tan populares como su gastronomía y la música mariachi. Se trata del Día de los Muertos, una tradición ancestral de tiempos prehispánicos, cuya celebración que ha ha llegado a nuestros días ocupando un lugar prominente en la cultura pop.

Ya no se trata sólo de apariciones en escenas de películas como “Spectre” de James Bond, cuya escena inicial se desarrolla en la celebración del Día de los Muertos, sino también en redes sociales como Instagram, gracias a su estética tan característica.

El próximo Día de los Muertos tendrá lugar el sábado 2 de noviembre de 2019 y es una ocasión especial para viajar a México. A continuación, te contamos todo sobre esta celebración mexicana única en su estilo.

México y el día de los muertos

Un poco de historia

Se ha comprobado que civilizaciones como la maya y la azteca, ya celebraban rituales para honrar a sus muertos mucho antes de la llegada de los españoles. La muerte, era el comienzo de otro ciclo de la vida, en el que se emprendía el camino hacia el Mictlán, el reino de los muertos. Un camino donde era necesario todo tipo de utensilios por lo que el entierro iba acompañado de todo tipo de ofrendas para hacer más fácil la llegada.

La llegada de los europeos al continente americano cambió por completo la celebración. Por una parte, la fecha se movió de agosto al inicio de noviembre, para que coincidiera con el Día de Todos los Santos. El resultado, una celebración que es una amalgama de las creencias prehispánicas junto a los elementos religiosos propios de la religión católica.

México y el día de los muertos

Ofrendas y altares de muertos

El elemento más representativo en el Día de los Muertos son los altares y las ofrendas. Se suelen instalar tanto en lugares públicos como en casas privadas. Pueden tener 2, 3 y hasta 7 niveles, con cada escalón representando los siete pecados capitales, aunque también se dice que representan el número de niveles que debe atravesar el alma para tener descanso espiritual.

Se cubren con manteles y papel picado, así como todo tipo de objetos que pueden variar según su significado simbólico. Elementos aromáticos como el incienso o infusiones de hierbas conseguirán atraer las almas a la tierra. Las velas, así como pequeñas antorchas o fogatas controladas, se colocan para guiar a las almas de nuevo al mundo de los muertos.

Algunos llevan vasijas con agua, tanto para saciar la sed después del largo viaje hasta el altar o también para representar una puerta al inframundo. Los mayas solían tener la creencia de que los cenotes eran sagrados y representaban un paso para el inframundo. La comida y las flores son otros dos elementos singulares que no faltan en un altar.

Aparte de frutos de la temporada, el pan de muerto es la principal ofrenda a las almas que vienen de visita. Este pan dulce es de forma redonda y tiene cuatro tiras en su parte superior que representan huesos. Suele ser espolvoreado con azúcar y semillas de ajonjolí. También es usual ofrecer al fallecido la que era su comida favorita en vida, por lo que no te extrañe ver platos típicos mexicanos en un altar.

No faltan otros adornos como collares de colores, imágenes de entierros y cementerios, símbolos religiosos como cruces, rosarios e imágenes de santos, así como pequeños recipientes con tequila, pulque o chocolate y objetos personales del muerto, pero lo que no puede faltar son las calaveras.

México y el día de los muertos

La Catrina, el símbolo del Día de los Muertos

Las calaveras no solamente se representan en forma de maquillaje y ropa (en muchos festivales se suelen organizar hasta concursos de disfraces de calavera), sino que también vienen en forma de dulce. Desde un punto de vista, es una manera de afirmar que la muerte también puede ser dulce.

Y es que el humor, la ironía y la sátira van muy ligadas al Día de los Muertos. Se podría decir que la Calavera Garbancera, más conocida como “La Catrina”, es la imagen oficial de la celebración.

La figura, que nació del ámbito literario de la caricatura en el siglo XIX como personaje crítico y burlón de la sociedad (especialmente de las clases privilegiadas), fue inmortalizada por Diego Rivera en el mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”. Hoy en día, es el disfraz más popular de la fiesta y un personaje inseparable de la cultura mexicana.

Día de los Muertos en Ciudad de México

Ciudad de México se transforma por completo con la celebración de esta fiesta, que no se limita al 2 de noviembre. El 24 de octubre se da inicio a la fiesta en el Monumento a la Revolución y desde ese día hasta el gran cierre del 2 de noviembre, las actividades no cesan. Visita el Zócalo para admirar la mega ofrenda que se instala en la Plaza de la Constitución (desde el 25 de octubre al 17 de noviembre).

Participa en el monumental desfile de la Procesión de Catrinas del 26 de octubre, donde la gente acude desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo, con sus mejores atuendos de catrín o catrina. Si no tienes disfraz, se ofrece la opción de caracterizarte con maquillaje in situ.

Otro gran evento es el Desfile Internacional del Día de Muertos del día 27, donde podrás ser testigo de la magia que tiene esta fiesta que es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Aunque el momento más apoteósico es el cierre de la fiesta el 2 de noviembre, con el Gran Desfile de Día de Muertos.

Bandas de música, carrozas y comparsas, desfilan en una explosión de color y alegría, demostrando que si bien la vida puede ser dura, la muerte también puede ser alegre.

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