Postal desde Costa Rica: donde la vida silvestre y la naturaleza brillan con luz propia

Publicado el 2 de diciembre de 2019

Cuando alguien piensa en Costa Rica como destino para sus vacaciones siempre tiene como referencia la vida silvestre y la naturaleza del país. Un abanico enorme de colores que se van mezclando ante los ojos del viajero, como si de un dibujo en acuarela se tratase, dejando un poso en su memoria que se resume en las dos palabras que más se ven y escuchan en el país: Pura vida.

Las postales que se encuentran en los puestos de los destinos turísticos de cualquier lugar del mundo son una extraña mezcla de paisajes naturales, arquitectura, personajes famosos y escenas bizarras. En Costa Rica, sin embargo, las tiendas de souvenirs parecen una reserva natural, llenas de imágenes en papel de los paisajes más sorprendentes y los animales más pintorescos.

La mitad del territorio del país está cubierto de bosques y selvas, y un 25 por ciento del mismo se encuentra protegido bajo la figura de parque natural. Se trata, sin duda, de uno de los destinos más atractivos para los turistas que aman la naturaleza, destacando por su biodiversidad y su compromiso con el turismo sostenible: para 2050 se espera que Costa Rica sea uno de los primeros países en eliminar las emisiones de carbono.

El plan no puede ser más atractivo: actividades pensadas para los más aventureros, tiempo de sobra para relajarse en sus playas de arena fina con un mojito en la mano, la oportunidad de descubrir la naturaleza más salvaje con solo levantar la cabeza y hasta sacar un rato para bañarse en aguas termales en las faldas de un volcán activo. ¿Quién da más?

LOS SIMPSON VISITAN EL PAÍS

No hay color que no se le resista a Costa Rica e, incluso, ahora pueden sumar a su excelsa paleta el amarillo de los Simpson. La famosa familia de dibujos animados llegó este mes de noviembre -directa desde su Springfield natal- a la capital del país, San José, en un episodio especial en el que mostraron la biodiversidad y las playas costarricenses.

Unas vacaciones exóticas en las que Homer y Marge son recibidos en un increíble ‘resort’ con una de las bebidas tradicionales del país: el Miguelito. Un cóctel elaborado con leche de coco y guaro, un aguardiente claro de caña de azúcar con un sabor ligeramente más dulce al de otras bebidas destiladas, muy típico en varios países de Latinoamérica.

El episodio, que quedará para el recuerdo de los costarricenses, recibió el título de ‘Living la Pura Vida, en referencia a esta frase que tanto repiten los habitantes del país y que ya se ha convertido en su lema. El ‘pura vida’ simboliza para los lugareños la simplicidad del buen vivir, el apego a la humildad y el optimismo, entre otras muchas cosas. Si preguntas: “¿Cómo estás?», no te extrañe que te respondan: “Pura vida”.

Postal desde Costa Rica: donde la vida silvestre y la naturaleza brillan con luz propia

LO QUE NO TE PUEDES PERDER EN COSTA RICA

Los amantes del sol y la playa tienen en Tamarindo, Jacó y el Parque Nacional Manuel Antonio varios rincones en los que perderse, sin dejar de conectar con la naturaleza. Pero si el objetivo es tropezar con escenas dignas de un documental, merece la pena acudir al desove de las tortugas en Tortuguero -entre los meses de julio y septiembre- o realizar un tour en barco para avistar ballenas jorobadas y delfines junto a la Isla del Caño.

Otro de los atractivos de Costa Rica son sus volcanes, alguno de los cuales siguen activos. El Poás se encuentra a una hora en coche del Aeropuerto de Internacional Juan Santamaría, por lo que se convierte en una excursión ideal -con la posibilidad de llegar hasta su cráter- para quienes no pueden pasar mucho tiempo en el país. Sin embargo, la joya de la corona es el volcán del Arenal, un cono perfecto de 1.600 metros de altura situado en un parque nacional.

Postal desde Costa Rica: donde la vida silvestre y la naturaleza brillan con luz propia

Aquí los turistas pueden hacer unas caminatas únicas en torno al pintoresco pueblo de La Fortuna de San Carlos, además de saltar en tirolina, visitar las cascadas o darse un baño en aguas termales provenientes del propio volcán. Todo ello bajo la atenta mirada de cientos de especies de animales que campan a sus anchas por la zona.

Cuando Cristóbal Colón llegó al país en 1502, en su cuarto viaje a América -diez años después de descubrir este continente-, el oro era uno de los bienes más preciados. Allí encontró grandes tesoros y los relatos de sus aventuras llevaron al resto de exploradores a ponerle a esta tierra un nombre tan apropiado: Costa Rica. Hoy en día lo más preciado que tenemos es el medio ambiente y, teniendo en cuenta esta nueva medida, Costa Rica sigue llena de riquezas. Un lugar para descubrir y cuidar.

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