Razones para enamorarte de Berlín, si aún no lo has hecho

Publicado el 19 de septiembre de 2018

Como destino europeo, Berlín tiene una serie de características y facetas que la hacen diferente y única, incluso dentro de la propia Alemania.

Todos estos atractivos la han convertido en una de las ciudades más visitadas de Europa, a la que el turismo no ha conseguido robarle un ápice de autenticidad. Al menos todavía. Berlín es mil ciudades diferentes en una gran capital que admite adjetivos como: moderna, tradicional, creativa, decadente y contradictoria.

Si aún no has ido a conocer esta magnética ciudad de más de 3 millones de habitantes, sinceramente no sabemos qué estás esperando. A continuación verás algunas razones para enamorarte de Berlín, si aún no lo has hecho.

Los contrastes de su arquitectura

Razones para enamorarte de Berlín

Así como un geólogo estudia las capas de la Tierra para desvelar eventos pasados, la arquitectura es el mejor ejemplo para descubrir las huellas de cada período histórico. Dada su tumultuosa historia reciente, Berlín es una ciudad arquitectónicamente muy interesante y urbanísticamente muy contradictoria.

La reconstrucción de Berlín tras la reunificación ha sido un laboratorio de experimentación que ha construido un sinfín de obras de gran importancia. La cúpula del Reichstag o parlamento, es una de las más emblemáticas. El proyecto de Norman Foster dio una nueva vitalidad al antiguo edificio y dotó a Berlín de una de sus principales atracciones.

Razones para enamorarte de Berlín

Otros edificios, tanto antiguos como modernos, que no debes perderte son: el Sony Center, el complejo de Potsdamer Platz, Alexanderplatz, el Monumento al Holocausto, la estación Central de trenes Hauptbahnhof o el barrio Gubernamental.

Tiene muchos lugares para descubrir su historia

Razones para enamorarte de Berlín

Más allá del Muro de Berlín, hay muchas construcciones que aún perduran tras el drama de la guerra. Si hay un monumento que recuerda constantemente los horrores de la guerra es la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm. Construida a finales del siglo XIX, quedó prácticamente en ruinas tras la Segunda Guerra Mundial.

Tras estar a punto de ser derribada, por presión popular la iglesia se mantuvo como un símbolo de la insensatez de la guerra. Posteriormente, a su lado se construyó una iglesia moderna con una capilla y un campanario y se reforzó la estructura de las ruinas sobrantes. Actualmente, se puede conocer una parte del interior.

El antiguo Aeropuerto de Tempelhof es otra de estas estructuras que fueron testigos de eventos históricos. Si bien dejó de funcionar en 2008 como aeropuerto, en otras épocas fue uno de los aeropuertos con más tráfico en el mundo y uno de los edificios más largos del mundo. Durante la guerra, en sus pistas aterrizaron los aviones del Puente Aéreo, durante el Bloqueo de Berlín.

Hoy en día, se puede conocer el interior de la termina mediante una visita guiada y el espacio verde que rodea sus pistas es un gigantesco parque público.

Puedes hacer turismo en los buses urbanos

Razones para enamorarte de Berlín

Una manera fácil y cómoda de conocer una ciudad es subir el bus turístico, pero no es la alternativa más barata. Por suerte en Berlín, el autobús urbano Nº 100 realiza un recorrido por muchos de los sitios turísticos que te interesará conocer de la ciudad. Y todo por el precio de un billete sencillo.

Para que te hagas una idea, este bus de dos plantas comienza su recorrido por sitios de interés como Alexanderplatz, la torre de televisión, la Puerta de Brandeburgo, la Catedral de Berlín, la Isla de los Museos, el Tiergarten y la Columna de la Victoria, los Almacenes KaDeWe y la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm, entre muchos otros.

Tan sólo debes conseguir un buen puesto en la segunda planta y tendrás los mejores monumentos de Berlín en un mismo recorrido y a un precio bajísimo.

Puedes ir en bicicleta por todas partes

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Si quieres ahorrar en transporte, la bicicleta es el medio ideal para hacerlo. Berlín es una ciudad bastante plana por lo que el uso de la bici no requiere de gran esfuerzo. Además, la bicicleta es extremadamente popular, así que no vas a desentonar. ¡Allí donde fueres, haz lo que vieres!

Museos que te sorprenderán

En tema de museos, Berlín acoge un patrimonio que la sitúa entre las mejores del mundo. Si hay dos museos imprescindibles estos son el Museo de Pérgamo y el Museo Nuevo.

En el primero se exhiben tesoros y antigüedades de la humanidad como el Altar de Pérgamo, la Puerta del Mercado de Mileto, o la Puerta de Ishtar de la antigua Babilonia. En el grandioso Museo Nuevo podrás encontrar una impresionante muestra de arte egipcio, donde destaca el famoso busto de Nefertiti.

Berlín también acoge interesantes museos de toda índole, perfectos para pasar un día bajo techo si el tiempo no acompaña, tales como:

  • El Museo de la DDR. Expone cómo era la vida de los habitantes de Berlín Este durante la Guerra Fría.
  • Museo Alemán de la Tecnología. Perfecto para niños, exhibe todo tipo de máquinas antiguas como aviones, trenes y automóviles. Punto negativo: la información está sólo en alemán.
  • Museo Berggruen. Museo de arte con obras de artistas como Picasso, Klee o Matisse.
  • Museo Judío de Berlín. Explora la historia del pueblo judío desde sus comienzos, con un especial énfasis en los horrores del Holocausto. Muy recomendable tanto por su contenido como por su aspecto arquitectónico.

Arte urbano

Razones para enamorarte de Berlín

Berlín es una de las ciudades europeas con mayor concentración de arte urbano en Europa. Una de las razones principales ha sido el abandono de fábricas o estructuras peculiares de la RDA que se convirtieron en lienzos de artistas y rebeldes por igual. No tienes que buscar mucho para encontrar arte urbano en Berlín, ya que en muchos patios residenciales o incluso en calles transitadas lo podrás conseguir.

De cualquier forma, aquí te dejamos sitios que no te defraudarán:

  • East Side Gallery. Un gran tramo del Muro de Berlín que fue pintado por un nutrido grupo de artistas tras su caída a finales de 1989.
  • Barrio de Kreuzberg.
  • Raw Tempel Berlin.
  • Los patios de Haus Schwarzenberg.

Hay parques y naturaleza por todas partes

Algo que sorprende de Berlín es que es una ciudad extremadamente verde. Es una metrópoli en la que puedes ir a bañarte a un lago natural viajando en el metro, como por ejemplo el lago Teufelsse, al que puedes llegar cómodamente por tren urbano hasta la estación de Grunewald.

El Tiergarten es el más famoso y céntrico de todos los parques de Berlín, (donde te recomendamos visitar un jardín de cerveza o Biergarten), pero puedes echarle un vistazo al Volkspark, Mauerpark (donde se desarrolla un curioso karaoke al aire libre) o el Treptower Park.

Está lleno de lugares inusuales

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Finalmente, no podemos dejar de lado que Berlín está llena de lugares insólitos e inusuales. Teufelsberg, también conocida como la Montaña del Diablo, es uno de ellos. Se trata de un colina artificial donde se construyó una antigua escuela militar nazi, la cual se comenzó a cubrir de escombros tras el fin de la guerra.

La acumulación fue tal que la pequeña colina se transformó en un monte de 120 metros de altura donde posteriormente, se instaló una estación de espionaje en 1957. Actualmente, esta estación abandonada ha sido tomada por artistas urbanos y puede visitarse. Es también un sitio perfecto para ver el perfil urbano de Berlín.

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