5 lugares para descubrir una República Dominicana diferente

Publicado el 18 de abril de 2018

Cada país tiene una personalidad y la República Dominicana tiene identidad de sobra. Como buen país caribeño, la alegría y la música (bachata en un 90% de los casos) está presente en casi todas partes. En Rep Dom, como también se suele llamar al país, olvídate de decir “hola” o “buenos días” y acostúmbrate a decir “saludos”. Y es que el saludo y la cortesía es otro aspecto inseparable de los dominicanos. Y hablando de tópicos, este país es un hervidero de playas paradisíacas para tumbarte a la bartola, comer pescaíto fresco con los pies en la arena y olvidarte del mundo y la rutina.

Pero por otro lado, República Dominicana es mucho más que playas, música y buen rollo, ya posee una balanceada combinación de monumentos históricos y espacios naturales únicos y muy peculiares. Si quieres conocer un lado diferente de República Dominicana, alejado de los tópicos de sol y playa, estos son 5 lugares que no debes dejar de conocer.

Monumento Natural Dunas de Baní

Esta reserva natural es el ecosistema de dunas más grande del Caribe. Con una superficie aproximada de 15 kilómetros de largo por 3 de ancho, las Dunas de Baní se encuentran a unos 80 kilómetros al oeste de Santo Domingo. Toda esta superficie está declarada como área protegida ya que aparte de su importancia como ecosistema único en el Caribe, la flora y fauna que lo habita también es rica y abundante.

Las dunas se ubican en la península de las Calderas, uno de los puntos más meridionales de la isla. Desde su acceso, puedes recorrerlas libremente, hacer piruetas en la arena (algo no recomendable a mediodía) e incluso llegar a la costa sur de la península y remojar los pies en el mar. A poca distancia, puedes hacer una parada en Playa Salinas y comerte un delicioso chillo (uno de los pescados más típicos del país) y echarle un vistazo a las Minas de Sal.

Cueva de las Maravillas

A medio camino entre San Pedro de Macorís y La Romana se halla esta impresionante cueva de roca caliza, que cuenta con grutas, galerías y lagos subterráneos. Aparte de sus indudables cualidades geológicas, tiene una gran cantidad de pinturas rupestres (cerca de 500 petroglifos, grabados y pictografías), que fueron creadas por los taínos, los primeros habitantes de la isla.

La Cueva de las Maravillas se halla a unos 100 Km equidistante de Punta Cana y de Santo Domingo y es una excursión muy interesante. Si la visitas, ten en cuenta que la humedad dentro de la cueva llega a ser muy elevada y es un paseo no recomendable para personas muy mayores con problemas para subir o bajar escaleras.

Parque Nacional los Tres Ojos

No te dejes engañar por la imagen, ya que este espacio natural, aunque no lo parezca, está en plena ciudad de Santo Domingo. En el interior del Parque Nacional los Tres Ojos se hallan tres lagos de agua dulce parcialmente cubiertos y un cuarto lago, completamente descubierto.

Tras comprar la entrada de 100 pesos (unos 2€), comienza el descenso por unas escaleras rodeadas de vegetación exuberante. El descenso de la temperatura se comienza a hacer evidente, así como el ascenso de la humedad (prepárate para sudar). En poco tiempo, se descubre el Lago de Azufre, cuya composición es en realidad carbonato cálcico, el cual está cubierto por una dramática cueva llena de estalactitas. La verdadera belleza de estos lagos se descubre cuando reciben la luz solar y su color se torna en un azul intenso.

La visita sigue a La Nevera, lago que no recibe luz solar y donde la temperatura es aún más baja. Aquí encontrarás un barco que te llevará por una oscura gruta subterránea hasta el lago de los Zaramagullones, el lago a cielo abierto. Con 200 metros de ancho, recuerda muchísimo a los cenotes de la Riviera Maya.

Finalmente, espera la visita al Lago de las Damas. Su ubicación más discreta lo convirtió en el lago utilizado por las mujeres para venir a bañarse, antes de que el lugar fuera declarado parque nacional. Así que si estabas pensando en bañarte, lamentamos decirte que el baño en estas aguas está prohibido.

Faro de Colón

El Faro de Colón es una estructura tan monumental que si bien es interesante visitar, por muy poco se podría tachar de despropósito. Este museo y monumento fue construido en 1992 para hacer homenaje Cristóbal Colón y a los 500 años del Descubrimiento de América. Hay que recordar que República Dominicana fue el primer asentamiento europeo en el Nuevo Mundo, así que no hay un lugar más apropiado para su emplazamiento.

En su interior hay enormes espacios de exposición que exaltan la cultura de todos los países de América, aunque el sitio de mayor importancia sin duda es el Mausoleo de Colón, donde presuntamente se encuentran sus restos. En fechas concretas, el edificio es iluminado de noche, proyectando una potente luz hacia el cielo en forma de cruz que debe consumir una barbaridad de energía. Se encuentra a las afueras de Santo Domingo, a muy poca distancia de los Tres Ojos.

Alcázar de Colón

De todos los monumentos de la Zona Colonial de Santo Domingo, el Alcázar de Colón es uno de los más interesantes. Ubicado frente a la Plaza de España y contiguo a la antigua muralla de la ciudad, fue el primer palacio fortificado de la era colonial. Al momento de su construcción (1511-1514) fue residencia del gobernador de Santo Domingo (primogénito de Cristóbal Colón), Diego Colón, quien gozó de numerosos privilegios al morir su padre en 1506.

Actualmente es uno de los monumentos coloniales mejor conservados de Santo Domingo y de los más visitados. La visita incluye audioguía y acceso a la mayoría de las dependencias de la casa. Desde su balcón se pueden ver bonitas vistas de la Plaza España y del río Ozama. Si visitas la Zona Colonial de Santo Domingo, tampoco dejes de visitar el Museo de la Fortaleza Ozama, el Panteón Nacional y la Catedral de Santa María, la primera catedral construida en el Nuevo Mundo.

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