Ruta por Escocia en familia

Publicado el 10 de agosto de 2018

Viajar significa disfrutar del presente, pasado y futuro. Vivir cada momento con toda la intensidad que merece y descubrir cosas que jamás me hubiera imaginado. Mi nombre es Alejandro Miranda y soy Instagramer. Cuanto más mundo descubro, más quiero explorar. Cuanto más viajo, menos tiempo quiero esperar hasta el siguiente destino. ¡Siempre disfrutando con la familia! Descubrid nuestra última aventura.

Escocia siempre ha sido un destino soñado para mí y con niños es todo un acierto. Su nombre es sinónimo de leyendas e historias, de tierras salvajes y de paisajes únicos. Y sí, Escocia es todo eso y mucho más. Hay tantas cosas que ver y hacer, que lo difícil es elegirlas para adaptarnos a los días que estemos de viaje.

Nosotros empezamos nuestra aventura en Edimburgo y, aunque estuvimos unas pocas horas, estamos seguros de que algún día volveremos a descubrir la ciudad. El propósito de este viaje es recorrer Escocia así que, inmediatamente, nos ponemos manos a la obra.

La primera parada está muy cerquita de Edimburgo. El castillo de Blackness está al final de una playa y nos regala una imagen preciosa.

Castillo Blackess en Escocia

El castillo de Dundas es actualmente una vivienda y, aunque se alquila para eventos, su visita está restringida. Hay un pequeño sendero que lo rodea y aun sin poder entrar o acercarnos demasiado resulta un paseo muy agradable.

Seguimos la ruta y llegamos hasta Dunfermline. Es un pequeño pueblo que con su calle principal llena de establecimientos, su abadía, su ayuntamiento y el parque Pittencrieff se convierte en el lugar ideal para pasar unas horas o como fue nuestro caso, para terminar el día.

Monumento en Dunfermline en Escocia

En nuestro camino hacia las tierras altas de Escocia, nos detenemos en Culross. Se trata de un pueblo marinero de calles pequeñas y casas de colores donde perderse se convierte en la mejor manera de descubrirlo.

Dispuestos a seguir conduciendo por la izquierda, ponemos rumbo a Stirling. Con un castillo fascinante situado en lo más alto de una montaña, su visita es imprescindible en cualquier ruta. Desde aquí se divisa perfectamente la ciudad y el monumento a William Wallace hacia donde nos dirigimos. Su nombre resuena en la historia y, aunque su fama se deba a la película Braveheart, por todo el país se lo conoce como “Guardián de Escocia”.

Monumento William Wallace en Escocia

También debe su fama a la televisión y es que el castillo de Doune, nuestra próxima parada, ha aparecido en Juego de Tronos, en Outlander o en los MontyPython.

Killin es un pequeñísimo pueblo y su principal atractivo son las Falls of Dochart donde disfrutar del agua es maravilloso, aunque está bastante fresquita.

Falls of DOchart en Escocia

Otro castillo en ruinas se convierte en la siguiente parada y es que el castillo de Kilchurn está en un lugar privilegiado. Situado en un extremo del lago Awe tiene una ubicación de película.

Castillo de Kilchurn

Los paisajes que nos regala Escocia durante todo el camino son inolvidables y cuando llegamos a el lago Tulla, quedamos atónitos. Desde aquí, con Black Mount como telón de fondo, se contempla uno de los atardeceres más bonitos que hemos visto nunca. Y es que cualquier rincón es asombroso, basta con atravesar el valle de Glencoe con el coche y te das cuenta de que es imposible no querer parar cada pocas millas para admirar las vistas o jugar en prados infinitos.

Glencoe en Escocia

Y es que es un viaje para no parar de quedar asombrado. Tanto si eres fan de Harry Potter como si no, el viaducto de Glenfinnan es toda una atracción. Ya de por sí, el viaducto es increíble. Construido en 1898, haciendo una curva entre dos montañas a 30 metros de altura y con 21 arcos, ya es motivo suficiente para visitarlo. Además, cada día pasa por la mañana y por la tarde el tren jacobita que nos traslada a la película.

Viaducto de Glenfinnan en Escocia

Nuestra siguiente parada también es un escenario de película y es que no es para menos. El castillo de Eilean Donan ha servido de escenario para Los inmortales o James Bond. Para llegar hay que atravesar un pequeño puente de piedra que se convierte en la única manera de acceder a esta fortaleza sobre el agua.

Castillo de Eilean Donan en Escocia

Otro pequeño pueblo marinero con casas de madera blanca es nuestra última parada antes de cruzar a la Isla de Skye. Se trata de Kyle of Lochalsh y con su bonito puerto, sus restaurantes, tiendas y Bed and Breakfast es perfecto para reponer fuerzas.

Pueblo marino de Kyle of lochalsh en Escocia

Si os ha gustado, no os perdáis la segunda parte nuestra ruta en familia la semana que viene. ¡Continuará!

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